Medir el ROI del aprendizaje es difícil, pero no imposible

En su artículo del pasado 19 de febrero, Harman Brar no niega que vincular el aprendizaje con los resultados de una empresa es un gran desafío.  Muchas empresas lo intentan, mayormente con indicadores como mejoras en la performance y compliance.

Sin embargo, ¿cómo demostrar que el aprendizaje logrado por un empleado realmente impacta en el resultado final de la empresa?  Lamentablemente la habilidad de las organizaciones para medir este vínculo se ve normalmente reducida por la falta de tecnología.  Pero en los últimos 5 años ha habido un cambio en la tendencia.  De hecho, hay tres elementos clave que llevan a las organizaciones a medir lo que realmente importa:  la mayor exigencia del negocio para obtener resultados, los avances en las neurociencias y la evolución de la tecnología.

Como nunca antes las organizaciones están capacitadas para dejar atrás métodos de medición antiguos.  Sumando el poder del aprendizaje con computadoras y de la neurociencia, los capacitadores podemos elevar los programas a ciclos continuos de optimización que miden el éxito, tanto a nivel individual como de equipos.

Para entender la situación actual de la medición del aprendizaje, compartimos este artículo de Harman Brar, donde explica la realidad de la mayoría de las empresas hoy en día y cómo Microlearning puede ayudar a los responsables de capacitación a generar un cambio necesario.