En un trabajo muy interesante realizado conjuntamente entre The eLearning Guild y Adobe Systems, la autora Susan Jacobs desarrolló un mapa de acción para definir cómo debe ser la capacitación que lleve a la formación de verdaderos líderes. Según explica, un líder no se define por el cargo que ocupe en una organización sino por sus actos. En el mundo de los negocios podemos decir que son líderes quienes inician y guían de manera positiva un cambio organizacional. Son quienes ganan el respeto y la admiración de otros, gracias a lograr o exceder los objetivos y metas de la empresa.
Los mejores líderes son muy conscientes de que un elemento clave del liderazgo es inspirar a los demás, y usan sus habilidades de comunicación, gestión del tiempo, delegación y toma de decisiones para motivar a las personas con las que trabajan. La inversión corporativa en formar líderes es una prioridad hoy en día porque las empresas reconocen que los líderes fuertes tienen un impacto directo en performance, productividad, eficiencia y rotación de personal.
Los grandes líderes no se materializan de la nada, sino en la mayoría de los casos se van moldeando y el proceso lleva tiempo y recursos. Hay muchas formas de cultivar los líderes del futuro, y la capacitación estructurada es una de ellas. Para ello, los departamentos de Aprendizaje y Desarrollo (L&D Learning and Development) deben ocuparse de seleccionar, crear y entregar cursos y entrenamiento para líderes. Un programa fuerte requiere una estrategia personalizada y orientada a soluciones.
Este trabajo describe cómo este tipo de capacitación difiere de otras, explora cuáles son los desafíos particulares que tenemos los profesionales que desarrollamos sus cursos, discute los pros y los contras de cada opción y destaca las 9 mejores prácticas de las organizaciones que se interesan por desarrollar programas de formación de líderes.
Un verdadero líder debe ser competente y al mismo tiempo capaz de conectarse con una fuerza laboral diversa y multigeneracional armando relaciones basadas en la confianza. Debe ser experto en su área, tener buenas habilidades de comunicación y estar enfocado en los resultados. Pero al mismo tiempo debe tener inteligencia emocional, saber desarrollar talentos, influenciar a su gente, comunicarse de manera inspiradora y construir confianza.
En síntesis, las nueve mejores prácticas son las siguientes:
- Personalizar: la capacitación debe ser específica según las necesidades de cada líder y de la empresa.
- Combinar técnicas: debe incluir tanto clases presenciales como eLearning, ejercicios, coaching, mentores y métodos de feedback.
- Enfocarse en módulos cortos: El programa de capacitación debe incluir muchos temas, pero en módulos cortos. Pueden incluir responsabilidad, comunicación, inteligencia emocional, feedback constructivo, cómo contratar y retener talento, presentaciones y exposición pública, toma de decisiones y delegación de tareas, trabajo en equipo, coaching, y manejo de conflicto.
- Crear caminos de aprendizaje: para que el material se vaya distribuyendo en el tiempo y permita la aplicación paulatina de lo aprendido.
- Usar herramientas complementarias: tests de personalidad, libros, blogs, conferencias, etc.
- Contextualizar la capacitación: debe conectarse con el trabajo del líder y alinearse con las estrategias de la empresa.
- Considerar la audiencia: no todos los caminos de aprendizaje deben ser iguales. Hay que diferenciar entre gerentes recién contratados y ejecutivos con más experiencia. Según las necesidades de cada audiencia el camino deberá ser distinto.
- Realizar seguimiento: crear un plan de sustentabilidad para fortalecer las habilidades y afirmar el conocimiento. Crear opciones y redes para apoyo y colaboración entre pares.
- Medir el éxito: los exámenes o cuestionarios al final de los cursos no son suficientes. Una mejor manera de evaluar a los nuevos líderes es en tiempo real, observando cómo sintetizan el material que recibieron y lo aplican a situaciones en cada lugar de trabajo.
El talento es un recurso escaso hoy en día. Un entrenamiento para líderes que sea sólido puede ayudar a las organizaciones a encontrar personas con potencial y mantener una ventaja competitiva. Cuando se desarrolla un programa de capacitación para líderes, los encargados de Aprendizaje y Desarrollodeben lograr resultados excelentes, ya que todo el éxito futuro de la empresa puede depender de ellos.